Saber cómo cocinar nabo es la clave para transformar esta hortaliza de raíz tan versátil en el aliado perfecto de tus platos.
Aunque es el gran olvidado (¡y el que muchos de la tribu excluís de vuestras cajas de fruta y verdura🙄), merece protagonismo si buscas recetas ligeras o sustituir alimentos más calóricos (como la patata) por opciones más digestivas.
Su sabor suave se transforma según la cocción y, además de los [beneficios del nabo], es sumamente versátil: puedes disfrutarlo cocido, asado, en cremas o incluso crudo, rallado en ensaladas.
Te enseñamos a convertir este tubérculo en el ingrediente estrella de tus cenas con recetas con nabo fáciles y saludables. ¡Te sorprenderán! ¡Ah! Y si quieres entrar más en detalle sobre el nabo y sus propiedades, echa un vistazo al otro blog que hicimos hablando de este tubérculo.
🌱 ¿Cómo se cocina el nabo?
Si nunca lo has cocinado, aquí tienes varias formas de prepararlo. El nabo es muy versátil y se adapta a muchas preparaciones:
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🥗 Nabo crudo para maximizar nutrientes: Es la opción más rápida y refrescante. Ya sea rallado en ensaladas o cortado en finas láminas para un carpaccio con limón y aceite de oliva, esta técnica permite mantener todas sus vitaminas intactas.
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🍲 Hervido o al vapor para digestiones ligeras: La opción perfecta para cenas suaves. Al cocinarlo así, se suaviza su sabor y se convierte en una guarnición baja en calorías que acompaña equilibradamente carnes y pescados.
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🔥 Asado al horno para un toque gourmet saludable: Es la mejor alternativa a las patatas. Al igual que los tubérculos, el nabo se carameliza con el calor, lo que potencia su dulzor natural y ofrece una textura deliciosa con un menor índice glucémico.
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🍳 Salteado al wok para optimizar el tiempo: Ideal para una cena nutritiva en menos de 10 minutos. Al saltearlo con un poco de soja y otras verduras, se consigue una textura firme y sabrosa que resuelve cualquier comida rápida de forma saludable.
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🫕 En guisos y sopas para aportar melosidad: Es el ingrediente estrella en caldos y potajes. Su mayor beneficio es la textura sedosa y el sabor sutil que añade a los platos de cuchara sin necesidad de sumar grasas.
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🌿 Sus hojas para una cocina de aprovechamiento: No descartes los grelos; cocínalos como si fueran espinacas o acelgas para obtener un aporte extra de fibra y clorofila en tus revueltos o guarniciones.
Recetas fáciles con nabo
Lo que no podía ser era que os dijésemos que el nabo es un tubérculo muy versátil y quedarnos tan anchos. Es por eso que os traemos nada más y nada menos que 4 recetas muy variadas para hacer con nabo.👇
🥣 Crema de nabo y puerro
Una receta suave, cremosa y muy reconfortante.
Ingredientes:
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Nabo
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Patata
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Puerro
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Cebolla
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Apio
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Leche de soja o vegetal
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Aceite de oliva
Preparación:
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Sofríe la cebolla en aceite de oliva
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Añade el resto de verduras troceadas
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Cubre con agua y cuece durante 25 minutos
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Tritura con leche vegetal hasta obtener una crema suave

🥔 Chips de nabo al horno
Una alternativa saludable a las patatas fritas.
Preparación:
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Corta el nabo en rodajas finas
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Añade aceite de oliva, sal y especias
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Hornea a 180 °C hasta que estén doradas y crujientes
🥒 Encurtido de nabo y verduras
Una receta fresca y ácida perfecta como acompañamiento.
Preparación:
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Corta nabo, pepino, apio y lombarda en tiras finas
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Añade sal y deja reposar para que suelten agua
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Escurre y aliña con vinagre o especias al gusto

🍜 Espaguetis de arroz con nabo y verduras
Un plato ligero, completo y lleno de color.
Preparación:
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Cocina los espaguetis de arroz según instrucciones
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Saltea zanahoria, nabo y colinabo en tiras
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Mezcla todo y añade sal, pimienta y perejil
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Decora con granada para un toque fresco

💡 Claves de experto para cocinar el nabo como un profesional
Para conseguir un plato equilibrado, con la textura ideal y un sabor sorprendente, sigue estas recomendaciones esenciales:
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Optimiza el pelado para conservar nutrientes: No es necesario retirar capas gruesas. Si lo lavas bien, puedes dejar parte de la piel o usar un pelador fino; así aprovecharás al máximo su fibra y valor nutricional sin desperdiciar alimento.
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Domina el punto de cocción: El error más frecuente es la sobrecocción, que convierte al nabo en una pasta sin estructura. Cocínalo solo hasta que esté tierno para mantener una textura agradable y firme al paladar.
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Equilibra el amargor con inteligencia: Si prefieres un sabor más suave, combínalo con ingredientes dulces como zanahoria, cebolla caramelizada o manzana. También puedes usar especias (comino, pimentón o cúrcuma) para redondear el perfil aromático y neutralizar sus notas más fuertes.
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Explora nuevas aplicaciones culinarias: Más allá del caldo tradicional, el nabo brilla en formatos modernos. Pruébalo en chips crujientes al horno o salteado al wok para descubrir una versatilidad que transformará tus guarniciones habituales.
Preguntas frecuentes sobre el nabo: todo lo que necesitas saber❓
🤔Resolvemos las dudas más comunes para que aproveches al máximo este ingrediente en tu cocina:
¿Se puede comer el nabo crudo? ¡Absolutamente! El nabo crudo tiene una textura crujiente y un matiz picante que recuerda al rábano. Es ideal para aportar frescura en ensaladas, rallado como guarnición o en finas láminas para un carpaccio. Ten en cuenta que, al natural, su sabor es más intenso y concentrado.
¿Cuánto tiempo tarda en cocerse el nabo? El tiempo estándar de cocción oscila entre 15 y 25 minutos. Esto dependerá siempre del tamaño del corte: si lo troceas en cubos pequeños para una sopa, estará listo antes; si cocinas la pieza entera, necesitará unos minutos extra para quedar tierno.
¿Cómo eliminar el sabor amargo del nabo? El secreto para suavizar su sabor está en el equilibrio. Evita la sobrecocción, ya que esto potencia sus notas amargas. La mejor estrategia es combinarlo con ingredientes dulces (como zanahoria o calabaza) o utilizar especias como el comino y el pimentón, que neutralizan el amargor y realzan su dulzor natural.
¿Es posible congelar el nabo para que dure más? Sí, se puede congelar sin problemas. Para que conserve su textura y propiedades, lo ideal es blanquearlo previamente (hervirlo apenas 2-3 minutos y pasarlo por agua fría). Una vez seco, guárdalo en bolsas de congelación; así lo tendrás listo para añadir directamente a tus guisos o purés.
En definitiva, el nabo ha pasado de ser el “secundario” de las sopas a convertirse en un auténtico comodín en la cocina. Ya sea para ahorrar calorías, mejorar las digestiones o simplemente para descubrir nuevos sabores y texturas, esta raíz tiene todo el potencial para sorprenderte.
Así que, la próxima vez que abras tu caja de fruta y verdura de TALKUAL y veas un nabo, no lo mires con recelo. Piensa en unas chips crujientes, una crema suave o un salteado lleno de vida. ¡Es hora de sacarlo del olvido y darle el protagonismo que se merece en tu mesa!